Para un perfecto mantenimiento de las lápidas de mármol en Barbastro te vamos a dar una serie de indicaciones en este post. 

La pérdida de un ser querido resulta, siempre, irreemplazable y traumática. Acudir al cementerio para visitar el lugar donde descansa se convierte, con frecuencia, en un factor catártico decisivo para superar el duelo y asimilar su falta. Cuando llegas a ese lugar, consideras fundamental que su tumba tenga un aspecto óptimo que refleje la realidad: que sus seres queridos siguen recordando, y visitando, a esa persona.

Para limpiar las lápidas de mármol de Barbastro, el primer paso consiste en identificar el tipo de material del que están hechas. En el caso del granito, debes asegurarte de que no tiene grietas y aplicar jabón con pH neutro si se encuentra pulido, o jabón ácido en caso contrario. Lo mejor es mojar toda la lápida y frotar con un cepillo empapado en el agua jabonosa para, a continuación, aclarar con una manguera y volver a repetir el proceso.

Si queremos limpiar una lápida, lo mejor es emplear jabón en polvo mezclado con agua y utilizar un cepillo duro para frotar, antes de aclarar con la manguera. Otra posibilidad es echar bicarbonato por la superficie, añadir jugo de limón y frotar la lápida para hacer desaparecer el sarro por acción de sus ácidos. A continuación, basta con pasar un trapo y echar agua. No conviene, en ningún caso, utilizar lejía ni vinagre.

Este último producto, sin embargo, es perfecto para limpiar las placas de acero inoxidable, aunque resulta fundamental tapar sus perímetros para evitar dañar el resto de la lápida. Las letras de bronce, las flores o sus soportes, también han de limpiarse adecuadamente.

En Mármoles Javier Zamora, S.l. te ofrecemos lápidas ideales por su calidad y belleza.