Como especialistas en el suministro de pavimentos y lápidas de mármol en Barbastro queremos aprovechar este espacio para dar respuesta a una pregunta que hemos recibido en numerosas ocasiones: “¿Qué puedo hacer para que mi suelo de mármol brille como un espejo?” El mármol es un tipo de pavimento muy utilizado, principalmente por la conjunción de dos motivos: su gran durabilidad y su brillante acabado.

Sin embargo, no es fácil conseguir que ese brillo tan característico sea duradero, especialmente cuando está colocado en espacios que han de soportar mucho tránsito de personas como pueden ser portales de viviendas, o en locales y centros comerciales. El mármol natural es un material muy poroso, lo que quiere decir que el polvo y la suciedad, especialmente si hay restos de líquidos en ella, pueden introducirse en el interior de la piedra. Por eso es importante que, al limpiarlo, no utilicemos ningún tipo de productos abrasivos y que en los casos en los que  haya que utilizar agua u otros productos líquidos, lo sequemos de inmediato con una mopa, en el caso de los suelos y con un paño suave en las lápidas de mármol en Barbastro.

En el caso de manchas especialmente difíciles de quitar, puede utilizarse bien agua oxigenada o bien una mezcla de agua con vinagre blanco al 50%, pero insistimos en la necesidad de secarlo perfectamente al terminar.

Cuando hablamos de suelos de mármol, el roce de las pisadas, poco a poco, va apagando su brillo por lo que periódicamente se hace necesario acudir a un proceso de pulido y abrillantado que requiere de maquinaria especial y la utilización de productos especiales, un proceso del que hablaremos con más detalle en próximos artículos de este blog de Mármoles Javier Zamora.