Las lápidas de mármol en Barbastro predominan sobre cualquier otro material utilizado en el arte funerario, con la única excepción del granito, pero lo habitual es que sea el mármol el material preferido para la escultura funeraria por su apariencia estética, sus posibilidades de acabados diferentes y por su elegancia, entre otras razones.

La calidad de los Mármoles Javier Zamora, S.L. hace que el mármol no tenga rival a la hora de diseñar lápidas de difuntos. No es algo que sea reciente, sino que viene siendo el material empleado tradicionalmente en las últimas décadas, porque además es un material sumamente resistente a las inclemencias meteorológicas. Hay que tener en cuenta que las lápidas, salvo contadas excepciones de panteones más protegidos, suelen estar expuestas a frío, lluvia y humedad, así como a las altas temperaturas en verano, así que requieren de un material resistente a estos factores meteorológicos.

A nivel estético, las lápidas de mármol en Barbastro no tienen rival, ya que pueden incorporar grabados con distintas técnicas y ofrecer distintos acabados, aunque lo más demandado suele ser un acabado pulido, ya que realza y enaltece cualquier trabajo escultórico y la belleza de la lápida.

Uno de los pocos inconvenientes que tiene el mármol está en la posible lluvia ácida, un fenómeno fruto de la contaminación de las grandes ciudades, que puede deteriorar este material, por lo que es un factor a tener en cuenta. Sin embargo, tiene la ventaja de poder elegir también entre distintos mármoles, ya que los hay blancos como el de Macael, o en distintos tonos grisáceos para aportar mayor elegancia.